Una muestra de información del terremoto en China del 12/05/08

miércoles 14 de mayo de 2008

Dos días después del terremoto

Dos días después del devastador terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter, que arrasó la provincia china de Sinchuan, miles de personas siguen sepultadas bajo los escombros y agonizan a la espera de primeros auxilios y de ser rescatados.
El gobierno chino contabiliza ya más de 15 mil muertos y 16 mil sepultados, pero otras fuentes anuncian que la cifra de los que quedaron atrapados bajos los escombros es muy superior, ya que en una sola ciudad, Mianyang, las autoridades locales dicen que hay al menos 18 mil personas sepultadas.
“Intenten aguantar”. En la zona afectada por el seísmo se encuentra el primer ministro chino, Wen Jiabao, cuya imagen bajo la lluvia, pidiendo con un megáfono a los sepultados que “aguanten” la llegada de los equipos de rescate se ha convertido en todo un icono de los esfuerzos de China para superar la tragedia.
“¡El equipo de salvamento va a llegar! ¡Son muy profesionales! ¡Calma!” arengaba el primer ministro en dirección a los cascotes de un edificio reducido a escombros en Duyiangian.
La gravedad del terremoto, el peor ocurrido en China en tres décadas, desde el de 1976, que dejó 240 mil muertos, obligó al gobierno central a desplegar 50 mil soldados en la zona devastada para las labores de rescate y atención a los heridos.
Las cifras finales podrían finalmente dispararse, ya que Pekín calcula que se han destruido 3.46 millones de casas.
China Daily señaló que los sismólogos ya habían advertido hace cinco años que podía producirse tarde o temprano un sísmo en Sichuan, y días antes de la catástrofe se observaron en la zona extrañas migraciones de animales, como por ejemplo sapos.
Los pandas, a salvo. A 30 kilómetros del epicentro del terremoto de ayer, lunes, se encuentra la reserva natural de Wolong, centro de cría de 86 osos panda, todos ellos “seguros y bien” tras haber sobrevivido al sismo.
Se desconoce sin embargo la situación de más de 1.590 osos pandas que viven en libertad en los bosques de montaña de las provincias de Sichuan, Shaanxi y Gansu, hábitat de este animal en peligro de extinción.


Fuente: La Crónica